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Vermouth La Copa de González Byass

González Byass lanza al mercado La Copa, un Vermouth que la bodega elaboraba y comercializaba ya en el siglo XIX.


Jerez de la Frontera, mayo de 2016.- La firma jerezana recupera la tradición de elaborar Vermouth a partir de recetas de 1896. Este genuino Vermouth jerezano simboliza la unión del pasado y el presente, que ha sido posible gracias a la perfecta conservación de los documentos originales que atesora el Archivo Histórico de la bodega. Esta labor ha permitido la recuperación de la etiqueta y marca original, que ya se comercializaba en el siglo XIX, para el diseño del nuevo Vermouth de González Byass.

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Además, “La Copa” fue el hierro con el que se marcaba el ganado del Marqués de Torresoto y los elegantes caballos tres sangres, anglo-hispano-árabes, que su hijo menor, Fernando, desarrolló posteriormente.


Vermouth La Copa ha sido elaborado a partir de nobles soleras de Oloroso y Pedro Ximémez de más 8 años, junto con una cuidada selección y combinación de botánicos tales como ajenjo, ajedrea, clavo, piel de naranja, canela, nuez moscada, angélica y quina.

La singularidad del vino y el exotismo de las hierbas aromáticas y especias hacen que este aperitivo clásico tenga una personalidad única en un momento donde “la hora del Vermouth” se ha convertido en un ritual vanguardista. Vermouth La Copa despierta un profundo aroma especiado donde afloran sutiles notas de clavo y canela armonizadas, de forma muy equilibrada, con el resto de especias. En boca destaca, junto a un ligero amargor final, su suavidad y elegancia que recuerdan su origen jerezano.

Vermouth La Copa está a la venta en la Tienda Online de González Byass.

Por San Andrés, el mosto vino es

¡Cuánto encierra este refrán histórico en tierra de viñedos! Cuántas horas de trabajo de la tierra y la bodega que, por fin y siempre por San Andrés, se alían para ofrecernos lo mejor del año, el mosto-vino.

¡Cuánto encierra la cita! millones de seres vivos que han logrado el milagro de la fermentación y que marcan los aromas, la acidez y el peculiar sabor del vino niño.

¡Cuánta pasión y cuánta fe que ha esperado en el frío del acero el momento final, cuando la limpidez ha dejado paso al intenso brillo de un vaso de buen mosto!

Cuántos matices en nariz, ¡parece increíble! Los levantes de agosto, las blanduras de septiembre y la albariza salobre siempre presentes, pero también, flores, levaduras y elegantes amargores en boca, nuestro mosto resume en un sorbo el devenir de la vendimia pasada.

Cuánto rito marcado por un momento del año agrícola que comenzó hace apenas unos meses, las ventas se engalanan, los “mayetos” presumen de sus logros en largas conversaciones de tardes que ya refrescan y es que, San Andrés, trae también los primeros fríos a la campiña.

Cuántos pueblos alegres por sus vinos que, en breve, recibirán el rocío del nuevo mosto para continuar posteriormente su noble envejecimiento en la bodega.

Cuántos buenos ratos tras las banderas rojas que marcan la entrada de los carriles elegidos. Gastronomía de subsistencia que hoy resulta exquisita y que consigue que por San Andrés, miremos agradecidos al campo y a la viña.

 

Por José Argudo, Marketing Manager de Bodegas Tio Pepe-González Byass

Publicado en “Diario de Sevilla”