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¿Que es Vinograma?

La historia de González Byass bebida y contada.

Es una experiencia donde los tiempos no los marcan los vinos, los tiempos, los marcan distintas escenas de la historia de González Byass. En vinograma se pueden vivir momentos álgidos como la fundación de la compañía, primeras expansiones internacionales, momentos dramáticos como la llegada de la Filoxera, II Guerra Mundial, cada trozo de nuestra historia han estado combinados con un vino especial. En esta cata, los vinos han sido transmisores de sensaciones. Ha tenido lugar durante nuestro último Sherry Master, en un marco único, en la Mezquita, del Real Alcazar de Jerez. Las sensaciones y emociones en esta cata teatralizada han sido muchas, pero hemos vivido un momento único cuando nuestro enólogo, Antonio Flores se abraza al fundador, Manuel María y a Tío Pepe.

 

 

 

 

 

Fino La Cala, la apuesta de González Byass y La Cala de Albert Adrià

Intensas y emotivas sesiones de cata y selección en Bodega “a pie de bota” protagonizadas por Antonio Flores, master blender de González Byass y el Mejor enólogo de vinos generosos del mundo, y el equipo de La Cala de Albert Adrià, uno de los chefs españoles más influyentes de los últimos tiempos, han dado como resultado Fino La Cala, un vino de Jerez que evoca el tradicional “aperitivo” entendido desde el respeto a la tradición, pero con salpicones de creatividad y, sobre todo, pasión.

Fino La Cala posee un marcado carácter cosmopolita y guarda la esencia del vino de Jerez. Es el fruto del “cabeceo” de finos procedentes de las soleras de González Byass. Desde la impronta vigorosa de los “sobretablas” a la riqueza del Fino con toques de vanguardia en busca del aperitivo jerezano perfecto.

Limpio, brillante y de intenso color oro con toques verdosos, La Cala posee una nariz punzante y fina, con claros recuerdos a levadura, almendras, mar y algas secas. En boca resulta extremadamente amable, ligero y fresco con un rico final amargo y salino perfecto para acompañar la propuesta gastronómica de La Cala de Albert Adrià basada en la fusión entre el aperitivo, la tapa y la conserva.

📝Publicado el 24 de marzo de 2017

 

📸 Todas las fotografías de la presentación

📦Quiero comprar Fino La Cala

 

Sherry Revolution, la Revolución con sentido

Había llegado temprano a Londres, me registré en el hotel y estuve tentado de cenar en mi habitación. Estábamos a finales de marzo y, por increíble que pareciera, la tarde era demasiado buena para pasarla repasando itinerarios, reuniones y catas que me esperaban durante siete exhaustivos días  en los que recorrería, junto a mis vinos, el Reino Unido, desde Dover hasta Edimburgo. La tarde era mía y no pensaba desaprovecharla.

Bajé por Pentoville Road hasta una pequeña placita en Rengent Quarter.  Allí estaba mi destino, un pequeño local, Pepito Bar, donde esperaba sentirme protegido de la gran Metrópoli que a esas horas de la tarde rugía como una fiera a punto de devorarme.

Fotografía: sherrywine.es 

El local era pequeño, coqueto, entrañable, sin faltarle cierto aire de modernidad y diseño. En todos sus rincones se respiraba Jerez. Las botellas perfectamente alineadas mostraban toda la riqueza de nuestros vinos: finos, manzanillas, amontillados, palos cortados, olorosos y dulces. Sin dudarlo, me senté en un extremo de la pequeña barra y pedí al chico pelirrojo, que en la trastienda cortaba raciones de jamón con la precisión de un cirujano, “a glass of Tío Pepe, please”. Llegó frío, apetecible, con pequeñas gotitas de condensación que acariciaban el cáliz y se deslizaban lentamente por el tallo hasta el pie de la copa. La acerqué a mi nariz con la rutina de un catador profesional, casi involuntariamente y, en ese instante, una oleada de sal y flor me inundó. El primer sorbo fue corto y directo como un latigazo restallando en mi boca para recorrer lentamente mi garganta dejando un rastro seco, sápido, largo y reconfortante que me hizo sentir seguro y tranquilo, como si estuviera venenciando en La Constancia, la bodega donde comenzó todo.

“Pepito” empezó a llenarse poco a poco, como se rocía una bota, mientras los “londoners” acababan su jornada laboral e inundaban de alegría “La City”. El camarero pelirrojo, con pintas de zaguero de la selección inglesa de rugby, no paraba de servir, detrás de la barra, olorosos, amontillados, palos cortados, con sus nombres y apellidos, Alfonso, Leonor,… acompañando a platitos con jamón, queso payoyo, tortas del Casar, anchoas, alcaparras y más vino, Solera, Tío Pepe en Rama…….Y detrás, las preguntas que me asaltan y emocionan: ¿Qué hay detrás de cada copa de Tío Pepe? ¿Qué ha llevado ha esta gente joven, moderna, sofisticada y profesional, a disfrutar con nuestros vinos?

Las respuestas: honestidad y verdad. Dos palabras sobre las que Jerez ha basado su resurgimiento y que no deberá olvidar nunca. La búsqueda del origen en nuestra tierra, blanca y generosa, como una madre que nos vincula en el tiempo y en el espacio. El trabajo en la bodega, lento, pausado, minucioso y preciso. El ejemplo de los hombres que creyeron, creen y hacen nuestro vino, trabajadores de la viña, toneleros, arrumbadores, capataces, enólogos, vendedores, formadores. Las familias que, generación tras generación, han apostado por un negocio que ha pasado por innumerables vicisitudes y que no han abandonado. Cuánto me acordé de Manuel González-Gordon, de su hijo Mauricio González Díez y de mi padre. ¡¡Cómo hubieran disfrutado!! Pedí una segunda copa y brindé por ellos. Y esa revolución fue calando en Londres, Nueva York, San Francisco, Tokyo y Shangai para darle la vuelta al mundo de la mano de los grandes chefs y sumilleres que hicieron de nuestros vinos el complemento indispensable de la cocina internacional, para volver a España, a Madrid, a Sevilla, como los vinos de ida y vuelta, mejores, con más fuerza.

Y allí estaba yo, absorto en mis pensamientos y disfrutando de toda la flor y toda la vida que me ofrecía esa copa de Tío Pepe que, sorbo a sorbo, menguaba en mi mano -¡a dos mil doscientos setenta y tres kilómetros de la bodega!- cuando dos chicas que no llegaban a los treinta, entre risas y empujones, gritaron: “¡¡Two glasses of Viña AB, please!!”. Me dio un vuelco el corazón, habían pedido mi vino. Me presenté, pedí otra copa para mí, brindé con ellas -“¡¡Cheers!!”-, las invité, estaba feliz. Salí a la plaza, casi no cabía un alfiler. Los primeros acordes de un grupo de rock atronaron en la plaza. King´s Cross tembló, allí estaba la Sherry Revolution levantando su copa. Allí estaba la revolución necesaria, la revolución con sentido.

Antonio Flores Pedregosa

Enólogo y Master Blender de González Byass

Tío Pepe en La Viña, septiembre: Aserpiado

Comenzamos una nueva serie en nuestro Blog, “Tío Pepe en la Viña” donde queremos compartir con todos vosotros los momentos más relevantes del viñedo, de la mano de José Manuel Harana, Coordinador de Viña y el alma mater de nuestros viñedos.

Con el trabajan Manuel Delgado, ingeniero agrónomo que ha sido el último “fichaje” de este departamento. Ambos son dirigidos por Salvador Guimerá que es Director de Producción y la cabeza pensante para conseguir los mejores resultados en los viñedos de González Byass. El cuidado y seguimiento que tiene José Manuel Harana con el viñedo no tiene límites, durante las mañanas, sigue cepa a cepa y liño a liño el devenir del tiempo, lluvia, sol, etc aunque también nos ha reconocido que alguna tarde, ya fuera de su horario de trabajo, viene a pasear por los viñedos a “echarles un ojo”.

En este primer post nos encontramos ya en el mes de Septiembre, y a la viña le toca prepararse para las ansiadas lluvias de estos meses. El Aserpiado o aserpia es la técnica que se lleva a cabo inmediatamente después de la vendimia, en los meses de septiembre u octubre, cuanto antes se haga mejor. Consiste en hacer unos caballetes con unos ochenta centímetros de distancia. Una de sus funciones es retener el agua de lluvia, con la intención de que el agua se concentre y la tierra albariza pueda absorver toda la lluvia posible. Otra función es frenar las “escorrentías”, que es trasladar las tierras de la parte alta a la inferior del viñedo. Sino hacemos esta función, las zonas bajas quedarán muy subidas de tierra y los altos muy descubiertos, con lo cual sería un problema para el viñedo a largo plazo. Tenemos que cuidar nuestras viñas, que llegarán a tener una vida de hasta treinta y cinco años.

#TíoPepeExperiences Tío Pepe y Atún Rojo

#TioPepeExperience,  el Atún Rojo y el Vino de Jerez bajo el prisma de la naturaleza con mayúsculas.

José Argudo, Global Marketing Manager – Jerez, 20 Junio, 2017

La familia de Vinos se une a la familia del Mar, para hacer posible una experiencia irrepetible. Tío Pepe y Petaca Chico, tradición y pasión al servicio de los sentidos.

La jornada comenzó  a media mañana, los barcos de “faena” esperaban al costado del muelle del puerto de Barbate para zarpar rumbo a la cercana Almadraba, calada a pocas millas y donde casi cuarenta hombres esperan las órdenes del capitán para comenzar la pesca.

Pedro Muñoz, propietario junto a su familia de Petaca Chico, conversa con la prensa invitada a la experiencia dando detalles sobre la posición de la Almadraba. Alberto y Pedro miembros de la familia escuchan atentamente para tomar el relevo generacional en esta empresa familiar que es Petaca Chico.

Los buzos profesionales serán los encargados del sacrificio del atún rojo, que ya se deja ver inconfundible bajo las aguas. Para la empresa, lo principal es que el animal no se estrese ni sufra, y su carne permanezca tersa y prieta en todo momento. Este tipo de pesca es consecuencia de los “nuevos consumos” cocina japonesa en crudo. De esta forma la carne del atún incluso sin elaborar, sólo con el corte mantiene un sabor auténtico.

El agua comienza a bullir y las aletas dorsales asoman como afilados cuchillos, los buzos perfectamente dirigidos desde la “Sacada” van capturando uno a una los atunes que son izados con maestría a la embarcación denominada “Testa” que los conducirá a puerto. El asombro, la fascinación e incluso la admiración invaden a todos los invitados que, cámara en mano, inmortalizan las escenas que se suceden.

De regreso al puerto de Barbarte, ya con deber cumplido, uno de los buzos nos cuenta historias y anécdotas en torno a la temida Orca, aquí llamada “Esparte” y que cuentan que es el motivo por el que el atún navega cercano a la costa en sus migraciones huyendo del voraz escualo.

Mientras la tripulación organiza a bordo la faena de pesado y desembarque del pescado, siempre ante la supervisión de técnicos del ministerio que certifican que las medidas adoptadas para la recuperación del atún han dado sus frutos, ofrecemos a todos una copa de Amontillado Viña AB junto a unas conservas de atún de la máxima calidad.

Ya en tierra, junto a la playa de la Hierbabuena, comienza un carril de Zahorra que nos adentra en el Pinar de la Breña y Marismas del Barbate, parque natural en el acantilado más alto de la zona y desde donde se divisa la costa de La Luz y África al fondo y donde corre una ligera brisa de poniente. Allí nos espera Antonio Gómez, Director del parque que nos da algunos interesantísimos datos que nos hacen valorar más el lugar en el que estamos.

Entre pinos, romeros y plantas únicas de enebro marino, un espacio acogedor y camuflado en la arenisca nos recibe para comenzar una degustación que de sentido a las miles de armonías posibles entre el atún rojo y el vino de Jerez. El chef encargado de esta noble tarea es Mauro Barriero, joven cocinero de la provincia con una trayectoria dilatada,  embajador del atún de Petaca Chico y gran amante de los vinos de González Byass.  

A su lado, dispuesto a conducirnos por una cata magistral como a las que nos tiene habituados, Antonio Flores, enólogo de la Bodega y conocido en el mundo del vino como @hacedordevinos, que hoy viene además con su hija Silvia Flores que pertenece a su equipo técnico garantizando así la continuidad de la tercera generación mimando los jereces de la Casa.

Tío Pepe abre este pic nic de lujosísimo entorno  para degustar una selección de conservas de primer nivel que Petaca Chico ha lanzado al mercado. Tarantelo de atún, parpatana, mormo, son algunos de los cortes selectos que se emplean en estas delicatesen.

Antonio toma la palabra para presentarnos a Tío Pepe en Rama 2017, vino que él define con “vivo y salvaje” y que embotella sin filtrar ni estabilizar , directo de la bota. Perfectamente atemperado el vino y con un servicio de primera, esta degustación con la naturaleza y las aves marinas por testigo, alcanza momentos increíbles.

La pasión de Mauro, su conocimiento de la materia prima y su afinidad con Antonio dejan pronto armonías únicas, como un tartar de lomo sobre un pan de cristal que hizo que el Amontillado Viña AB se luciera. Los cortes de tinte asiático, muy apreciados por todos, dejaron paso a la tradición en el plato que cerró la degustación salada del día, un Atún encebollado con ciertos toques de modernidad a cargo del chef, ensamblaron de manera natural con Leonor, un Palo Cortado “de libro” que enamora a todos.

Noé, Pedro Ximénez con más de 30 años de vejez de color ébano impenetrable que desprende una sinfonía de aromas a vieja confitería, puso el broche gastronómico a una experiencia inolvidable.

El tiempo pareció haberse detenido en lo alto del acantilado, perdíamos la mirada en el horizonte admirados por todo lo vivido, pero aun tuvimos la fortuna de conocer , de la mano de Nebur, empresa de ocio ambiental, la Torre del Tajo, una construcción defensiva del siglo XVI desde cuyo voladizo pudimos ver la inmensidad del “mar” de pinos del parque y una panorámica de la Costa única para poner el punto y seguido a otra de las #Experiencias que nos ofrece Cádiz y su entorno y que el vino de Jerez y en este caso el rey del mar , el Atún Rojo nos han permitido disfrutar.

 

 

Vuelve El Sherry Master

Este será el V Sherrymaster by Tío Pepe, organizado por González Byass que tendrá lugar los días 6 y 7 de septiembre en nuestras bodegas de Jerez. Guiados por Antonio Flores (@Hacedordevinos), enólogo y master blender de González Byass, los participantes recorrerán un viaje del Albero a la Copa.

El Sherrymaster comenzará en Viña Esteve, donde se mostrará la importancia de la tierra, el viento y el sol para nuestros vinos de jerez de la mano de Salvador Guimerá, Director de Producción. A continuación, viajaremos a través de dos siglos de historia en el Archivo Histórico de la Fundación González Byass, que guarda y conservar el patrimonio histórico-artístico y documental de la familia González Byass.

La experiencia gastronómica correrá a cargo del restaurante Mugaritz, con la interpretación de “Un bocado de Flor” por Andoni Luis Aduriz y Guillermo Cruz, Head Sommelier del restaurante Mugaritz. Por primera vez, catarán juntos Antonio Flores y Silvia Flores con una cata en “V”, que recorrerá y descubrirá los caminos del Jerez.

La segunda jornada nos adentrará en un nuevo concepto de cata. “Vinograma”, la historia contada y bebida, será en La Mezquita de El Alcázar de Jerez sede de las catas memorables de Vinoble. Experiencia teatralizada.

El Sherrymaster concluirá con la cata a pie de bota “Tiza y albero” de Antonio Flores, donde se analizará la singularidad de cada bota y la importancia de la clasificación de los vinos en la bodega.

Para este Sherrymaster aún quedan plazas, INSCRÍBETE AQUÍ.

#SherryRevolution

 

¿Cómo se fabrica una Bota de Vino de Jerez?

De la mano de Ventura Núñez, uno de los fundadores de la Tonelería Vasyma y Tío Pepe conoceremos los detalles de la producción de las botas jerezanas. Vasyma es una Tonelería que fabrica en exclusiva vasijas de roble blanco americano, que se produce en los estados de Missouri, Ohio y Kentucky. Tal es el consumo de este tipo de madera, en esta Tonelería, que se ha creado la madera “Ventura Style” y es con este tipo de madera con la que se hacen las botas para González Byass. El primer proceso al que es sometido la madera en Estados Unidos es “el corte”, para posteriormente dejarlas reposar en palets dos o tres meses. La madera al salir de la aserradora tiene un índice de humedad superior al treinta y cinco por ciento, la madera tiene mucho peso y es este el motivo de dejarla secar para que se pueda transportar hasta Jerez con más facilidad.

 

Ventura Nuñez, uno de los Fundadores de la Tonelería Vasyma

 

La duela ya en Jerez, se somete a un proceso de secado en exterior para poder bajar el nivel de humedad hasta el treinta y seis por ciento, así se le deja a la duela un poco de jugo, ya que tendrá que poder doblarse en el batidero. A las piezas de fondo de la bota se les da un año y medio de secado, hasta llevarlas al catorce por ciento de secado.

Características de las Maderas

La madera Europea contiene más taninos, mientras que la madera Americana nos aportará más sabores predominando la “vainilla”. Sin embargo, la madera Europea al ser más porosa desprende más sabores en menor tiempo. La selección de un tipo de madera u otra ya dependerá del enólogo en cuestión.

Momento del “Tostado” de la Bota

Tipos de Barricas

El motivo de que haya dos tipos de Barricas, las Barricas Cortas llamadas “Pansion” de un metro quince de altura y la Bota Jerezana de un metro treinta es porque la Tonelería está obligada a comprar toda la madera que sale del tronco. La bota corta, de cuatrocientos cincuenta litros se venden en Escocia y Japón, mientras que para González Byass se fabrica una bota al máximo que da la duela, para conseguir los seiscientos litros de capacidad por bota.

Nuestro vídeo sobre la Tonelería llega a la recta final con dos catas, la primera, una cata Magistral de Antonio Flores, Master Blender de González Byass sobre la influencia de la madera en nuestros Jereces. Y la última cata, sobre los distintos envinados del Brandy y nuestro Whisky Nomad con Luis Trillo, Master Distiller de González Byass.

Este post está basado en el Blog Trip #ToneleríayTíopepe que organizamos el pasado veinte y tres de Febrero en las instalaciones Jerezanas de la Tonelería Vasyma y nuestras bodegas de Jerez.

Participantes del Blog Trip #ToneleríayTíoPepe

 

 

 

González Byass se va de gira con El Celler de Can Roca

Los vinos de Jerez de la Casa de Tío Pepe participan en la tercera edición de la Gira BBVA – El Celler de Can Roca 2016.

González Byass acompaña a los hermanos Roca en la vuelta al mundo que realizan con la Gira BBVA – El Celler de Can Roca 2016. Londres, Hong Kong, Phoenix y San Francisco son las escalas de este tour en el que el Fino Tío Pepe, Leonor Palo Cortado y Matusalem Oloroso Dulce Muy Viejo VORS acompañarán las propuestas gastronómicas de este restaurante tres estrellas Michelin.

Los restaurantes Café Royal (Londres), The Peninsula (Hong Kong), Four Seasons Restaurant (Phoenix) y The Julia Morgan Ballroom (San Francisco) serán los escenarios donde el arte y la calidad de El Celler de Can Roca cruzarán su camino con la personalidad de Tío Pepe, el carácter de Leonor y la experiencia de Matusalem. Los menús, inspirados en platos autóctonos de los países de la gira, encontrarán en estos tres vinos de Jerez de González Byass, versátiles y ricos en matices y sabores, el compañero perfecto para brindar una experiencia gastronómica única.
 

Sobre la Gira BBVA-El Celler de Can Roca

Londres, Hong Kong, Phoenix, San Francisco y Santiago de Chile son, por este orden, las ciudades elegidas para esta tercera gira. Una vuelta al mundo completa en la que los hermanos Roca y unos 40 miembros de la plantilla de su restaurante se embarcarán, durante 5 semanas, en un viaje que homenajeará y descubrirá la cultura gastronómica de los países del tour.

Tio Pepe juega al Polo en Sotogrande

Tío Pepe es el vino oficial de la 45ª edición del Torneo Internacional INDI de Santa María Polo Club Sotogrande.

El Torneo Internacional INDI Santa María Polo Club Sotogrande, la gran cita veraniega con este deporte, cuenta con Tío Pepe como vino oficial. Desde el 27 de julio al 28 de agosto, la terraza de Tío Pepe será el punto de encuentro donde miles de fans de este deporte podrán disfrutar de una copa de este Fino con alma de fiesta lleno de luz, color y sabor.

La vinculación de González Byass con el deporte del Polo se remonta a 1870, cuando Pedro Nolasco González de Soto, hijo del fundador de esta Familia de Vino y Marqués de Torresoto, introduce en España este deporte y funda el Jerez Polo Club.

Hoy, en pleno siglo XXI, González Byass continúa apoyando y difundiendo la cultura del Polo con su colaboración en este torneo que reúne a los mejores jugadores del mundo de este deporte.

Guadalete: el Río que abrió Jerez al Mundo

Tio Pepe ha hecho Historia al rendir Tributo a los Hombres y Mujeres que hicieron posible la Expansión del Vino de Jerez al Mundo. Rememorar la Travesía que a través del Río Guadalete y hacia la Bahía de Cádiz realizaban las Botas de Jerez, desde el centro de la ciudad, en plena Alameda jerezana, hasta que se alojaban al costado de los Buques que, fondeados en la Bahía, llevaban el vino a Ultramar.

El Guadalete está cargado de Historia. El Río “Lete” para los griegos o “Leteo” para los romanos, tuvo su origen en una batalla abortada entre las colonias griega y romana afincadas en el lugar, tras la que conveniaron en ese justo punto firmar la paz. Dejaban así atrás sus pasadas rencillas. Es esta pues la razón del nombre del Guadalete, que podría traducirse como “el Río del Olvido”.

 

Paisaje de marismas y humedales

Junto al atractivo histórico, estas coordenadas encierran un alto nivel paisajístico. Nos encontramos en la zona de la depresión del Río Guadalquivir, que hace unos 4.000 años se hallaba cubierta por el mar. Por los movimientos de placas y por el propio efecto de sedimentación del río, la zona se fue colmatando, para dar lugar a zonas de marismas y humedales, de los que apenas quedan unas pocas huellas estacionales.

Las aguas de lluvia que se recogen en la Sierra de Cádiz (caracterizada por una gran pluviometría) van buscando su salida hacia el Mar, y en su camino van conformando la Cuenca del Guadalete.

 

Flora y fauna del Parque de la Bahía de Cádiz

Durante la Travesía  se pudo disfrutar de la diversidad de la Flora y la Fauna que se encuentra en el entorno de la desembocadura del Río, que forma parte del Parque Natural de la Bahía de Cádiz.

Se trata de una zona en la que las conexiones fluviales con el interior la convierten en ideal para el desarrollo del Comercio. Este factor es contemplado desde un principio, y hace que muy pronto se establezca un intercambio cultural con los pueblos procedentes del Mediterráneo, un mar que se había decantado ya como vía de transmisión y comunicación con Mesopotamia, donde se ancla origen de las primeras civilizaciones.

 

Lagares fenicios desde el siglo IV a.C.

Desde este periodo se usa al Guadalete para el transporte comercial de productos, tanto de entrada como de salida. Así, este río irá observando la llegada de Fenicios, Griegos y Romanos. Desde el siglo IV a. C. tenemos atestiguada la existencia de Lagares, quizá no en la magnitud suficiente para que podamos hablar de un gran Comercio, aunque sí una incipiente manifestación de la riqueza proto-enológica de la zona.

En el Yacimiento Arqueológico de Doña Blanca, con una antigüedad del siglo VIII a.C., se encuentra el asentamiento más próximo a la entonces cuenca del Río. Allí también se han hallado vestigios de factorías de elaboración del Gárum, la legendaria salsa que encandiló a propios y extraños en todos los confines del Imperio Romano. Es precisamente en esta época romana cuando tenemos las primeras referencias a un comercio continuado del vino de la zona.

 

La expansión por la Salina de la Tapa

Jerez tuvo varios intentos para convertirse en Puerto de Mar. En torno a esta meta que siempre estuvo en el horizonte, a lo largo de la Travesía se comprobó un hito donde se marca. Pasamos por el espacio natural de las Salinas de la Tapa, que encierra un pasaje curioso. Este nombre tiene un origen documentado, ya que es la huella de uno de los impulsos realizados en el siglo XVII para unir Jerez con la Bahía de Cádiz sin tener que pasar por El Puerto de Santa María.

Cuentan los libros de Historia que tras un pleito planteado por el Duque de Medinaceli, propietario de los terrenos, se ordenó tapar el canal que unía por la zona el Guadalete y el Río San Pedro, con el que se acortaba todo ese Camino del Vino, y a partir de ahí que ya quedó acuñado el nombre de “La Tapa”.

 

El encargo del fundador a José Alva

Pasamos ahora varias páginas en el Libro de la Historia para situarnos en 1844. Manuel María González, fundador de González Dubosc y director de sus bodegas (que terminarían convirtiéndose en las actuales González Byass) necesitaba un transporte seguro de las Botas de Vino hasta el embarcadero de El Portal. Para ello contrató a José Alva, quien se encargaría de llevar carretadas de esas Botas por el camino a buen recaudo.

El camino se mantenía seguro y en perfecto estado gracias a un tributo específico que los bodegueros pagaban en la época. Este camino suponía desde tiempo inmemorial los primeros pasos en la ruta del Vino de Jerez en su expansión por el Mundo hasta que llegó la inauguración del Ferrocarril Jerez-Trocadero en 1854, para convertirse en la tercera línea férrea de la Historia de España.

 

El futuro en el molino de marea de Ángel León

Del pasado al presente, y a un futuro prometedor. En nuestra Travesía también tuvimos la ocasión de conocer el proyecto gastronómico y biológico marino de Aponiente, referente mundial y la “casa” del Chef del Mar, que ha recuperado uno de los únicos molinos de mareas de la zona, y donde proyecta cultivos marinos para usos gastronómicos de todo tipo.

Ángel León se afianza así como verdadero referente a la hora de aunar en su labor el cuidado y difusión de la materia prima gastronómica de la zona, un enfoque de respeto por la biodiversidad y la puesta en valor de un patrimonio arquitectónico vinculado al aprovechamiento de los espléndidos recursos que brinda la Bahía de Cádiz.

 

La Ciudad Trimilenaria pendiente del viento

El fuerte viento impidió dejar atrás el Guadalete y adentrarnos en plena Bahía para ver emerger Cádiz, a la que ya pocos dudan en bautizar como La Ciudad Trimilenaria, la más antigua de Occidente según las fuentes documentales y las arqueológicas que han venido apareciendo.

Para una próxima ocasión quedará la panorámica desde el mar del magnífico perfil de las Torres-Miradores o Torres-Vigía de Cádiz que  eran lo primero que divisaban los viajeros que llegaban por mar, y observaban la silueta pintoresca y diferenciadora que le conferían a la ciudad.  La vista que se quedó en el tintero sería la misma que podía tener en su día un viajero que, interesado por los Vinos de Jerez, navegara desde Inglaterra hasta Cádiz.

 

Vínculos comerciales con Inglaterra y América

Estas Torres-Miradores suponen un vestigio de la entidad de los vínculos comerciales que se mantenían con América. Sin precedentes en la arquitectura de la Baja Andalucía, se le atribuyen influjos norteafricanos. Su uso se generalizó entre los siglos XVII y XVIII (los de mayor brillantez comercial de Cádiz), y actualmente quedan en pie 126. Los comerciantes de Cádiz hacían construir en sus casas estas torres para poder controlar la salida y llegada de sus barcos al puerto, y estar así al día de todo el pulso mercantil de la ciudad.

En una de esas casas comerciales sería donde un joven Manuel María González Ángel empezaría a trabajar. Concretamente sería en la “Casa de Banca y Comercio Lasanta y Cía”. Allí aprendió las nociones básicas del Comercio, ganó sus primeros capitales y conoció a la que más tarde sería su esposa, María Victorina Soto Lavaggi.

 

La Caleta y los Castillos que la flanquean

También se quedó pendiente para una futura reedición de la Travesía la llegada al entorno de la Ensenada de La Caleta, donde impresionan los Castillos de Santa Catalina y de San Sebastián, con el Faro y el Paseo Fernando Quiñones. Cada una de estas fortificaciones flanquean la llegada hasta alcanzar la playa coronada por el Balneario de La Palma. Sin duda, una vista de la Ciudad de Cádiz única, evocadora y hermosa.

Allí fondearon barcos piratas como los de Drake, quien, ante la imposibilidad de rendir a la muy fortificada Cádiz en un duro asedio, terminó descubriendo tierra adentro en Jerez las excelencias del Sherry.

Esta vez, y debido al cambio de planes que nos impuso la mar, el desembarco para almorzar se produjo en Puerto Sherry. Allí rematamos una Travesía Tio Pepe que ya sin duda ha hecho Historia.