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Fiesta del Mosto 2017

EL PRIMER MOSTO DEL AÑO

Un año más por San Andrés, González Byass ha celebrado la llegada del nuevo Mosto con una jornada de convivencia en la Viña. Los primeros fríos del otoño y el inexorable paso de los días en el calendario, nos traen de nuevo a San Andrés día grande que huele a Mosto y a candela en la viña.
González Byass vuelve a miran al campo en esta ocasión para levantar una copa del “vino niño” y agradecer a los hombres y mujeres su trabajo en la viña. El cuidado de las cepas en faenas agrícolas que una tras otra llevarán a la planta robusta y esbelta a la vendimia allá por el mes de septiembre. Ahora el Mosto se ha transformado y la Palomino Fino que expresa todo su potencial en este vino joven por “domar”, que por San Andrés llega a las Ventas y los Mostos de toda la campiña.
Expresión clara de la cultura del sur, compartir y disfrutar de una jornada en el campo en torno a una buena mesa y mejor tertulia. En Jerez la Bodega espera a este vino joven que comienza ahora su andadura como Vino de Jerez. Las “Catedrales del Vino” su arquitectura sublime y el roble americano se alían para dar el mejor hábitat a las levaduras que crearán en el Fino el mágico “velo de flor” para llegar a Tío Pepe.
Música, juventud y hermandad se dan cita en el patio de la Viña Esteve en el corazón de Carrascal en un día de celebración y gratitud.

El Mosto debidamente atemperado, se presenta fresco, vivo y alegre con notas de hierba fresca y ligera turbidez que deja entrever su color oro aceitunado. Acidez perfecta para degustar platos típicos como la Berza, chacinas, “papas aliñadas”, rábanos y aceitunas.

Durante esta jornada nos han acompañado, amantes y profesionales del Jerez, pertenecientes a colectivos como Sherry Explores, la Asociación de Sumilleres de Cádiz, el Ateneo del Puerto y estudiantes del grado de Enología de la Universidad de Cádiz, se han dado cita en la Viña, junto a empleados y amigos de la Bodega, para dar la bienvenida al primer Mosto del año.

Con esta iniciativa, González Byass pone en valor la viña y el trabajo en el campo. Es el origen de la selección para obtener la máxima calidad en los Mostos, que rociarán las soleras de Fino en la Bodega y emprenderán el largo camino de cuidado y clasificación para llegar a ser etiquetado como Tío Pepe.

José Argudo, Global Marketing Manager González Byass

Aquí tienes todas las fotografías del evento, en nuestra página de Facebook.

Tío Pepe en La Viña, septiembre: Aserpiado

Comenzamos una nueva serie en nuestro Blog, “Tío Pepe en la Viña” donde queremos compartir con todos vosotros los momentos más relevantes del viñedo, de la mano de José Manuel Harana, Coordinador de Viña y el alma mater de nuestros viñedos.

Con el trabajan Manuel Delgado, ingeniero agrónomo que ha sido el último “fichaje” de este departamento. Ambos son dirigidos por Salvador Guimerá que es Director de Producción y la cabeza pensante para conseguir los mejores resultados en los viñedos de González Byass. El cuidado y seguimiento que tiene José Manuel Harana con el viñedo no tiene límites, durante las mañanas, sigue cepa a cepa y liño a liño el devenir del tiempo, lluvia, sol, etc aunque también nos ha reconocido que alguna tarde, ya fuera de su horario de trabajo, viene a pasear por los viñedos a “echarles un ojo”.

En este primer post nos encontramos ya en el mes de Septiembre, y a la viña le toca prepararse para las ansiadas lluvias de estos meses. El Aserpiado o aserpia es la técnica que se lleva a cabo inmediatamente después de la vendimia, en los meses de septiembre u octubre, cuanto antes se haga mejor. Consiste en hacer unos caballetes con unos ochenta centímetros de distancia. Una de sus funciones es retener el agua de lluvia, con la intención de que el agua se concentre y la tierra albariza pueda absorver toda la lluvia posible. Otra función es frenar las “escorrentías”, que es trasladar las tierras de la parte alta a la inferior del viñedo. Sino hacemos esta función, las zonas bajas quedarán muy subidas de tierra y los altos muy descubiertos, con lo cual sería un problema para el viñedo a largo plazo. Tenemos que cuidar nuestras viñas, que llegarán a tener una vida de hasta treinta y cinco años.